‘La quisquilla de Motril’, por Francisco Sánchez Alaminos

Francisco Sánchez Alaminos pregonará la Semana Santa de La Herradura 2016Este artículo de opinión se publicó el domingo en el Diario La Mañana de Lleida y en el digital e-noticies.cat hoy.

Francisco Sánchez Alaminos. Pescan en la costa de Granada, en concreto en Motril, una especie de gamba pequeña a la que llaman quisquilla. Les gusta tomarla como aperitivo y la preparan a la plancha o en sartén sobre un lecho de sal gorda y para ella quiere la gente de la zona una Denominación de Origen Protegida. El asunto ha llegado ya hasta el Congreso y se debatió en comisión parlamentaria el pasado 14 de diciembre con resultado favorable. La propuesta salió adelante sin votos en contra pero con dos abstenciones y en los diarios granadinos cuentan que la decisión de sus señorías ayudará a la economía de la zona, que vive del turismo, la pesca y la agricultura y hablan de unanimidad. Lo de la unanimidad es cierto, porque aún y con las abstenciones, nadie se opuso a lo de crear para las ricas quisquillas una DOP, pero eso no quita que tenga uno ganas de saber quienes fueron los diputados que se abstuvieron cuando tocó votar sobre el crustáceo.

Preguntando un poco, se descubre que los abstencionistas fueron dos diputados catalanes; leridanos ambos para más señas. El primero se llama Antoni Postius Terrado, no pasa de los 35 años y milita en el hoy llamado Partit Demócrata Català Europeu (antigua Convergència, para más señas). El otro, camino ya de los 50, es Xavier Eritja Ciuró y forma parte del grupo parlamentario de ERC. Sobre su abstención hay dos explicaciones posibles: o no les gustan las quisquillas o al tratarse de un asunto, como ellos dirían, “estrictament espanyol”; consideran no les concierne y por eso, -quizá sin darse cuenta o a lo mejor porque no les importa- le hacen este feo a la gente de Motril y sus quisquillas. Un servidor puede estar de acuerdo en que, como dice Francesc Homs, a las ganas que tienen por allí en Cataluña algunos de hacer un referéndum no se debe responder solo con acciones jurídicas y coincidir con Soraya Sáenz de Santamaría en que aquello de recoger firmas contra el Estatut de Maragall fue un error. Pero con todo y con eso, lo que sí que tengo claro es que Eritja, Postius y quienes les instan a actuar como hicieron el día 14 ayudan bien poco a solucionar el brete en el que andamos todos. Como se soluciona el dilema catalán no lo sé, pero lo evidente es que las humildes quisquillas de Motril y la gente que vive de pescarlas y venderlas no se merecen el desprecio de dos diputados que, seguro, presumen orgullosos de que el Aplec del Cargol –una fiesta gastronómica que se celebra cada primavera en Lleida y tiene a un molusco, el caracol, como protagonista- sea Fiesta Turística de Interés Nacional. El nacionalismo radical es lo que tiene: encoge los horizontes, achica el entendimiento hasta hacer que se confunda la reivindicación justa de lo propio con el desprecio más o menos velado de lo ajeno y puede hasta hacer que en una inofensiva quisquilla granadina veas la sombra de un enemigo opresor que, las más de las veces, os habéis inventado tú y tus conmilitones.

Francisco Sánchez Alaminos

Deja un comentario

Archivado bajo Costa Tropical, Motril, Opinión

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.