El Club Atletismo Sexitano en la ‘III Edición del Maratón de Murcia’

Luciano Ortega, del Club Atletismo Sexitano, en la III Edición del Maratón de Murcia. La Rotonda del Pino (parte 2)

MURCIA. Manuel Alonso. Luciano Ortega, del Club Atletismo Sexitano, en la ‘III Edición del Maratón de Murcia’. La Rotonda del Pino (parte 2).

Hay quien piensa todavía que a muchos de los que corremos un maratón nos gusta el atletismo. Son los mismos que piensan que cuando vemos un partido del Madrid nos interesa algo el fútbol. Sí, es un contexto. Pero yo conozco a gente que cuando corre un Maratón “corren” su vida.

Lucky Luciano es un atleta con grandes dotes para la determinación (sino no se explica la larga lista de Maratones y medias que lleva a sus espaldas) escurridizo y combativo, siempre atento para alcanzar los 42.195m sin desfallecer. Inteligente para calcular su ritmo y exigente para mantenerlo. Murcia era la siguiente parada. En su tercera edición del Maratón, un trazado rápido, que partió de la Gran Vía y concluyó en el Paseo Teniente Flomesta, frente al Ayuntamiento con más de 1000 atletas llegados no sólo desde distintos puntos del España, sino también de numerosos paiíses.

La vida que no sabes si siguió transcurriendo después de ver ganar al keniata Kipchoge el Maratón del Berlín en 2 horas 04 minutos hace apenas 15 dias con las plantillas por fuera es la misma vida que siguió transcurriendo cuando Luciano Ortega concluía el Maratón de Murcia el pasado domingo con un tiempo de 3 horas 37 minutos ocupando el puesto 126º de la Clasificación general (y 26º en su Categoría). Porque en un Maratón el podio no es demasiado importante. No verlo así es ser como esas personas que cuando ven a David Jiménez “Gato” ven a un corredor de montaña y no al padre del sexitano esforzándose, por ejemplo, para que a Gustavo no le de eso “que le da” (¿Qué te da?… ¿Qué te da?).

El Maratón es otra cosa. No hace falta el helicóptero para que la vista convierta a los runners en una mancha en el asfalto, en esa sugerencia de que hay algo más allá de lo que vemos: un deporte en el que un suicidio en el km 30 es la única manera de ganar.

Mientras haya un Maratón habrá esperanzas de repetirse. Estirar la toalla en la playa cerca de la chica que te gusta con las mismas pulsaciones que Jacinto en San Antón. Darle una calada a un cigarro en la casa de tu hermana de La Herradura. Fran Trigo haciendo estallar a Dios tras cambiar de ritmo en el Cañón Trail de Lanjarón. Y así seguir y seguir y seguir…

Leer cuatro amigos de David Trueba, hasta que a mi hijo le llegue descuadernado y lo cuide como un trofeo de guerra. La portada de Marca de Dennis Kimetto en la puerta de Brandeburgo parando el crono en 2 horas 02 minutos 57 segundos. El Maratón es todo lo que nos fuimos dejando en las carreteras. Hay más de nosotros en las curvas de Sevilla, Málaga, Madrid, Valencia o A Coruña que en las de cualquier mujer; si la montaña estuviese en Galicia iría con Luciano, con Pino, con Carlos Huertas y con tantos otros a dejar nuestro ramito de flores por cada cosa que fuimos perdiendo…

Deja un comentario

Archivado bajo Almuñécar, Deportes

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .