
ALMUÑÉCAR. El proyecto de finalización supera el millón de euros y los trabajos se centran estos días en las instalaciones y acabado de las distintas dependencias.
Con la obra gruesa ya terminada e inmersos en la fase de instalaciones y acabado, así se encuentra estos días la construcción de la nueva Escuela de Música y Danza de Almuñécar que se ubica en una parcela del complejo deportivo del estadio “Francisco Bonet”, frente al Centro de Salud, y que ha sido visitada por la alcaldesa sexitana, Trinidad Herrera, acompañada del concejal de Urbanismo, José Manuel Fernández, y los técnicos responsables del proyecto, encabezados por el arquitecto, Antonio Redondo Fernández, y director de ejecución de obra, José Miguel Jiménez.
Según informan desde el Ayuntamiento, el edificio cuenta con todos los elementos necesarios para el desarrollo de la actividad formativa musical, desde un espacio para hacer un pequeño concierto, pasando por las aulas y zonas administrativas; además, el sótano se ha insonorizado y servirá para dar respuesta a una demanda histórica de las bandas de música Almuñécar al contar con un sitio digno donde poder ensayar, con acceso independiente.
Hay que recordar que las obras de esta infraestructura se iniciaron siendo alcalde Juan Carlos Benavides y fueron paralizadas por el gobierno de Trinidad Herrera al poco de entrar a gobernar en el Ayuntamiento de Almuñécar. Por tanto, estas obras llevan un retraso de más de cuatro años. Desde el Ayuntamiento justifican el retraso por circunstancias administrativas y la modificación del proyecto.
Por su parte, el arquitecto del proyecto de modificado de la nueva Escuela de Música y Danza de Almuñécar, Antonio Redondo Fernández, manifestó que “se ha concentrado el esfuerzo tecnológico en los temas acústicos y para ello hemos ido buscando los materiales específicos que nos permiten tanto aislar como acondicionar acústicamente y correctamente el edificio. En ello, añadió, también hemos volcado todo el esfuerzo económico de la obra, en detrimento de otros aspectos que nos parecían secundarios”, indicó.
Redondo Fernández subrayó que “se ha intentando aprovechar” todos aquellos elementos que la obra primigenia fuesen aprovechables “para no gastar más dinero”. Y añadió “No obstante, cada una de las estancias destinadas a música, se ha diseñado como caja independiente del resto del edificio”.
Entre los modificados del proyecto el arquitecto destacó la incorporación de una sala de conciertos en planta baja para poner exponer “in situ” los avances de los alumnos que se formen en la misma.
La nueva Escuela de Música y Danza de Almuñécar tendrá una superficie de casi 2000 m2 de repartidas en las distintas plantas. Las obras, adjudicadas a la empresa Tragsa con un presupuesto de finalización de algo más de un millón de euros, cuenta con los elementos más modernos para este tipo de instalaciones y sirva como ejemplo las puertas acústicas especiales o los cristales de aislamiento, adjudicados a empresas únicas en su género, según recalcó el arquitecto, Antonio Redondo.
