
SALOBREÑA. Las rozaduras de medusas han acaparado la mayor parte de las actuaciones, con más de 2.300, si bien se han producido en menor número que en veranos anteriores.
El dispositivo de voluntarios de salvamento de Salobreña, compuesto por trece personas, realizaba estos días sus últimas jornadas laborales de la presente temporada estival, por lo que el concejal de playas, Miguel Guirado realizaba hoy un balance de este servicio. Con ello se pone punto y final a un periodo intenso, donde se han realizado muy diversas intervenciones, si bien las curas por rozaduras de medusas se han sido las protagonistas.
En este apartado se contabilizaron 2.316 durante todo el verano, lo que supone una bajada importante respecto a veranos anteriores, en los que se atendían una media de 2.000 curas al mes. Por detrás, con 160, aparecen las atenciones por heridas y cortes, mientras que también se han contabilizado 56 traslados al centro de salud con el vehículo del cuerpo, 33 intervenciones por bajadas de tensión y del nivel de azúcar, 20 por contusiones y otras por heridas por erizos o picaduras de insectos.
Entre las principales incidencias, han destacado cuatro rescates en el mar por parte de los socorristas, y otros cinco en la embarcación que dispone Salvamento de Playas, cuyos voluntarios han colaborado también en la extinción de incendios. El edil ha agradecido “su labor y dedicación y ha recordado que, para que la temporada de verano discurra con normalidad, también se necesita de la colaboración de los usuarios de las playas, cumpliendo con las indicaciones y ordenanzas que las regulan para una mejor disfrute de todos”.
