
La política medioambiental del Ayuntamiento de Almuñécar, en palabras de Luis Aragón, concejal del área, responde a la necesidad de poner remedio a los efectos de erosión que provocan las cubiertas vegetales en el municipio.
El concejal de Medioambiente explica que en muchos casos no ha existido una política racional al respecto, puesto que se han plantado muchas especies invasivas en lugares sin espacio para ello y donde las jardineras que las contiene terminan por ceder ante el crecimiento de sus raíces, que buscan expandirse rompiendo la cubierta, como sucede en el paseo de El Altillo, o quiebra las losetas del suelo más cercano a la planta, o afectan a la red de saneamiento urbano.
Para Luis Aragón la plantación de palmeras, más de 8.000 catalogadas, o de ficus en espacios no idóneos pone en peligro la solería de calles o jardineras. Es el caso de la abundancia de palmeras plantadas en la calle donde se encuentra el Inem y que excede el corto recorrido de la misma, o las existentes en el paseo de Prieto Moreno que está afectado en algunos casos la pavimentación de su acera levantándola.
El concejal recuerda que alguna de las reposiciones o talas de cubiertas vegetales, realizadas en algunas calles sexitanas, responde a la necesidad de liberar a los vecinos del crecimiento de plantas cuya exuberancia no les permitía abrir ventanas por miedo a una invasión de ratas, de tan corta que era la distancia entre ramas y fachadas.
