Ninety Miles en Jazz en la Costa: Un puente de noventa millas

Noventa millas es la distancia entre Estados Unidos y Cuba y en ella se inspiraron el vibrafonista Stefon Harris, el saxofonista David Sánchez, y el trompetista Christian Scott, para bautizar este cruce entre la música cubana y estadounidense que desafía las barreras políticas y físicas. El equipo original que lo grabó, (con un solo cambio: Nicholas Payton sustituye a Scott que no va de gira con el proyecto) estuvo el jueves por la noche en el Festival Jazz en la Costa, que con ellos llegó a la mitad de su programa de vigésimo quinto aniversario.

El sábado Kenny Barron (que recibirá la medalla del Festival) y este domingo se despide el Festival con la presencia de la Granada Big Band con María Romero y Antonio Serrano de invitados.

Las famosos noventa millas que tantas vidas se ha cobrado en el último medio siglo, fue durante los anteriores un espacio de comunicación intercambio y mezcla entre las tres culturas predominantes en el área, la inglesa, la español y la francesa, Generándose un caldo de cultivo muy especial, y sobre todo muy nutritivo en la ciudades cubanas y en el sur de Lousiana, donde se gestó aquello que luego se llamaría ‘jazz’, así que este grupo revive esa antigua comunidad.

No busque el lector ni lo hiciera el espectador (lleno también para este concierto) una visión turística ni superficial de la música cubana. Para nada. No es un ‘latin’ bailable ni tumbador, y aunque interviene músicos caribeños casi mitad por mitad hay que hablar de un musculoso ejercicio de potencia jazzística (lógico estando dos fuerzas de la naturaleza como Payton y Sánchez de por medio) con una batida de cueros – tambores batás incluidos – como plataforma para las habilidosísimas facultades del vibrafonista (también con las selváticas marimbas) y colíder Stefon Harris.

A diferencia de casi todos los conciertos tuvieron la deferencia de dirigirse al público en (a veces) esforzado castellano. Y esas ganas de agradar fueron el sustrato de este concierto, en el que la grabación original se quedó pequeña, quizás porque es difícil prensar en un mínimo cedé tanta energía. Fue el único material que tocaron, con apariciones estelares de todos los solistas (con más alegría y participación para Sánchez y Harris y menos hueco para Edward Simón y Rocky Rodríguez) y una espectacular intervención invocando a los Orishas del percusionista cubano-oriental Mauricio Herrera. El remate fue una pieza de Payton ‘I Wana Stay in New Orleans’ con todo el sabor callejero de las fanfarrias de Mardi Grass de su ciudad, en la que incluso se atrevió a cantar.

Sábado 21 de julio
KENNY BARRON TRIO
Kenny Barron, piano

Kiyoshi Kitigawa, bajo 
Johnathan Blake, batería

Domingo 22 de julio
MARÍA ROMERO Y KIKO AGUADO QUINTET
GRANADA BIG BAND con ANTONIO SERRANO
Especial jazz y bossa nova

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